El accidente también dejó al menos 179 heridos y obligó a suspender la circulación ferroviaria entre Madrid y Andalucía. Dos vagones descarrilaron y cayeron por un terraplén, mientras los equipos de emergencia continúan trabajando en la zona.

Una de las tragedias ferroviarias más graves registradas recientemente en España continúa sumando víctimas. El número de fallecidos por la colisión entre dos trenes de alta velocidad en la provincia de Toledo ascendió a 64, mientras que al menos 179 personas resultaron heridas, de acuerdo con los últimos balances difundidos por medios locales. Las autoridades mantienen desplegado un importante operativo de emergencia y advierten que las cifras son provisionales.
El siniestro ocurrió este miércoles 28 de octubre, alrededor de las 8.54 de la mañana, en las inmediaciones de la localidad de Urda, entre Los Yébenes y otros municipios de la provincia de Toledo, en Castilla-La Mancha. En el accidente estuvieron involucrados un tren de la compañía privada Iryo y una formación AVE de Renfe, que circulaban por la línea de alta velocidad que conecta Madrid con Andalucía.
Según las primeras informaciones proporcionadas por los servicios de emergencia, el impacto provocó el descarrilamiento de dos vagones del tren Iryo, que terminaron precipitándose por un terraplén situado junto a las vías. La gravedad de la colisión obligó a movilizar numerosos recursos sanitarios y equipos especializados para asistir a las víctimas y realizar las tareas de rescate.
Una de las hipótesis preliminares que analizan los investigadores indica que la formación de Iryo habría permanecido detenida sobre la vía por circunstancias que todavía no fueron esclarecidas. En ese contexto, el tren AVE habría impactado contra su parte trasera, provocando el descarrilamiento. Sin embargo, las autoridades aún no determinaron oficialmente las causas del accidente y las pericias deberán establecer cómo se produjo la secuencia.
La magnitud del siniestro desencadenó un amplio despliegue de asistencia. Hasta el lugar llegaron dotaciones de bomberos de Alcázar de San Juan y Orgaz, efectivos de Protección Civil de distintos municipios y personal sanitario. También fueron movilizados tres helicópteros medicalizados y dos unidades móviles de cuidados intensivos para atender a los heridos y facilitar su traslado a centros hospitalarios.
Ante la emergencia, el Gobierno de Castilla-La Mancha activó el Plan Territorial de Emergencia (Platecam), en su fase de emergencia y situación operativa 1, con el objetivo de coordinar la intervención de los organismos involucrados. Paralelamente, el Ayuntamiento de Urda puso a disposición instalaciones municipales para recibir y brindar asistencia a los pasajeros afectados.
El accidente también generó importantes consecuencias en el transporte ferroviario. El Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) confirmó la interrupción del servicio de alta velocidad entre Madrid y Andalucía debido a la colisión. La circulación permanecerá condicionada por las tareas de emergencia, la investigación y la evaluación de los daños ocasionados en las formaciones y en las instalaciones ferroviarias.
Desde Renfe también se informó sobre el incidente registrado en el corredor ferroviario de Toledo, mientras los organismos competentes comenzaron a reunir información para determinar las circunstancias que derivaron en el choque.
La tragedia provocó una inmediata reacción del Gobierno español. El presidente Pedro Sánchez expresó públicamente su consternación por lo ocurrido y aseguró que los servicios de emergencia trabajan para asistir a las personas afectadas. Además, señaló que se mantiene en contacto con el ministro de Transportes, Óscar Puente, y con el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, para seguir de cerca la evolución de la situación.
Mientras tanto, la atención permanece concentrada en las tareas de asistencia, la identificación de las víctimas y el esclarecimiento de las causas del siniestro. Los especialistas deberán analizar las condiciones de circulación de ambos trenes y el funcionamiento de los sistemas ferroviarios para reconstruir los momentos previos al impacto.
Con 64 fallecidos y 179 heridos reportados hasta el momento, el accidente mantiene en alerta a las autoridades españolas. El balance continúa sujeto a actualizaciones a medida que avanza el trabajo de los equipos de emergencia y se obtiene nueva información sobre las consecuencias de la colisión.
¿Nadie ha roto el hielo todavía?
Tu opinión es importante para nosotros. Sé la primera persona en dejar un comentario.
Empezar conversación ahora