(Por Ciudad Noticias): La ex síndica de la cooperativa «DIGNIDAD» rompió el silencio en Ciudad Noticias Radio y apuntó duramente contra la conducción de la entidad, a cargo de Erika Ringler y Lía Araujo. Denunció irregularidades financieras, despidos injustificados y una maniobra política en el Concejo Deliberante.
En una entrevista cargada de tensión y definiciones contundentes, Sandra Schnaider, ex integrante y síndica de una de las cooperativas de trabajo de Saavedra, dialogó en exclusiva con Pablo Peralta en Ciudad Noticias Radio (La Zero 104.9 Mhz). Fiel a su estilo frontal, Schnaider relató los motivos de su despido, desvinculó de responsabilidades a la actual gestión municipal y apuntó sus cañones contra las presidentas de las cooperativas «Dignidad» y «Saavedra Crece».
Despidos por exigir transparencia
El conflicto, según relató Schnaider, se desató cuando comenzó a exigir mayor claridad en los manejos internos de la cooperativa. «Hasta el 2015 la cooperativa tenía todos los papeles en regla», recordó, y marcó el quiebre: «¿Sabés por qué me echaron a mí? Porque yo pedí una asamblea».
La ex síndica explicó que los despidos se sucedían «sin actitudes, sin nada», y que al intentar defender a sus compañeros y reclamar reuniones formales, recibió el telegrama a los pocos días. En ese sentido, acusó directamente a Erika Ringler y Lía Araujo, actuales presidentas de «Dignidad» y «Saavedra Crece»: «Están haciendo papeles nuevos, cosas nuevas, pero todo truchado, porque vos las cooperativas tenés que hacerlas con asamblea, y no hay asamblea, no hay nada. Lo hacen con el consenso de dos personas nomás».
Irregularidades, deudas y «plata en la casa»
Uno de los tramos más graves de la entrevista giró en torno al manejo de los fondos. Schnaider denunció la falta de rendición de cuentas, deudas con AFIP y contadores, y un episodio donde habrían faltado fondos. «Faltaba un millón y medio… de ahí nos venimos atrasando con todo», afirmó.
Además, señaló que durante la pandemia se relajaron los controles: «A nosotros nos dejaban resguardados, pero las chicas llevaban la plata a la casa porque no teníamos… nunca se puso lo del banco». Ante las dudas sobre su propia honestidad, Sandra fue tajante: «Si yo soy chorra, vení a mi casa. El banco no miente. Del 2015 para atrás, hace nueve años, no hay un centavo, nunca se compró nada».
El rol del Concejo Deliberante y la defensa a la nueva cooperativa
Schnaider también se refirió al ámbito político local. Aseguró que las autoridades de las cooperativas cuestionadas «fueron a llorarle a los concejales», apuntando específicamente contra el concejal Nicolás Catalano (La Cámpora): «Sabemos todo por un voto (…) cuando después le saquen el jugo a Catalano y no le dé nada, se van a pasar para el otro grupo».
En contraste, la entrevistada desligó de responsabilidades al intendente municipal Matías Nebót («siempre trató de dar una mano») y destacó el accionar de la nueva cooperativa «Otto Vargas», liderada por Ana Duca, que la cobijó tras su despido: «Me dejaron con la boca abierta. Nos mostraron lo que compraron, nos mostraron papeles… a todos le han entregado equipos de trabajo, herramientas».
«No le echen la culpa ni al intendente ni al municipio», concluyó Schnaider. «La cooperativa somos nosotros (…) yo quiero que la gente entienda, nunca me metí con nada, lo único que reclamaba es que queríamos que nos paguen lo que nos correspondía».
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