(Por Ciudad Noticias): La concejal justicialista Clarisa Rivas habló en Ciudad Noticias Radio, por La Zero 104.9 MHz de Saavedra, y se metió de lleno en el futuro del peronismo local. Admitió diferencias internas, pidió construir un frente electoral, descartó una ruptura del bloque y evitó alinearse en la pulseada entre los sectores de Nicolás Catalano y Marisol Merquel.

Clarisa Rivas no eligió el camino de la frase cómoda. En una extensa entrevista en Ciudad Noticias Radio, por La Zero 104.9 MHz de Saavedra, la concejal del PJ habló del presente del justicialismo, de las tensiones internas, del rol que imagina para el espacio hacia adelante y de la necesidad de ordenar una estrategia si el peronismo pretende volver a ser gobierno en el distrito.
La definición más fuerte llegó cuando se le planteó el escenario interno del PJ local. Rivas no negó las diferencias, no intentó maquillar la situación y fue directa: dentro del espacio “hay de todo”. Habló de sectores con mayor predisposición al diálogo y otros donde los acuerdos parecen más difíciles. “No puedo tapar el sol con la mano y decir que está todo bien, que no hay ningún inconveniente, porque la verdad es que eso no es así”, sostuvo.
En ese marco, la concejal introdujo una distinción política que atravesó toda la entrevista: para ella, el camino no pasa por forzar una unidad que hoy considera improbable, sino por construir una unión electoral más amplia.
“Me parece importante hablar de unión en vez de inclinación o de unidad, porque la unión es más amplia. Los que no estamos de acuerdo, sobre todo con el gobierno local y nacional, debemos unirnos, pero pensando en la unión, no en la unidad”, afirmó. Y enseguida dejó una de las frases más contundentes de la nota: “La unidad, voy a ser absolutamente honesta, no la veo posible”.
Rivas no lo planteó desde el lugar de quien busca quedar al margen de la discusión. Por el contrario, se ubicó dentro del armado y se definió como parte activa de ese intento de recomposición. “Yo soy protagonista de la unión”, expresó, al remarcar que el peronismo no puede quedar atrapado en sectores, agrupaciones o nombres propios.
La concejal apeló incluso a una reformulación local de una máxima histórica del movimiento. “Si Perón decía primero la patria, después el movimiento y luego los hombres, acá tenemos que pensar primero los vecinos, después el movimiento y después los hombres”, sostuvo. Esa frase sintetiza buena parte de su mirada: el PJ debe discutir menos desde las heridas internas y más desde la necesidad de volver a representar una alternativa concreta para la gente.
Rivas también planteó que el distrito de Saavedra no puede quedar permanentemente condicionado por los acuerdos que se ordenan desde la Provincia o la Nación. Sin desconocer el peso de esos niveles, pidió mayor autonomía política para leer la realidad local. “Tenemos que manejarnos con un poco más de autonomía; si no, siempre quedamos vinculados a lo que la dirigencia plantea y a los acuerdos que se hacen a nivel provincia, que nada tienen que ver con lo nuestro, con el territorio”, señaló.
Consultada sobre los nombres que hoy aparecen dentro del peronismo y sus alrededores, Rivas reconoció que existe una crisis de conducción que no es exclusiva del distrito, sino que atraviesa al PJ a nivel nacional, provincial y local. En ese análisis mencionó los distintos sectores que conviven en el armado: Marisol Merquel, vinculada al espacio del gobernador; Nicolás Catalano, como referencia de La Cámpora y del PJ; Andrea Guardese, desde el Frente Renovador; y ella misma como parte del debate político.
Sin embargo, fue clara al marcar que todavía no ve una figura que sintetice esa unión. “En todo caso somos cuatro personas, pero a ninguna la veo como figura de esa unión”, expresó. Para Rivas, el desafío no es simplemente acumular nombres, sino encontrar una construcción que evite repetir una interna que luego deje más heridas que soluciones.
Sobre ese punto también fue terminante. Dijo que no le tiene miedo a una interna, pero sí le tiene respeto. Y fue más allá: “No creo que las internas fortalezcan; por el contrario, debilitan”. Según explicó, la experiencia muestra que una elección interna no garantiza que después los votos se sumen automáticamente ni que los sectores vuelvan a integrarse sin resentimientos. “La interna no me provoca miedo; me provoca tristeza”, resumió.
Uno de los pasajes más políticos de la entrevista llegó cuando se le preguntó por la tensión más visible dentro del peronismo local: la que tiene como protagonistas a Nicolás Catalano y Marisol Merquel. Rivas evitó pararse de un lado de la vereda. Dijo que comparte trabajo con Catalano y que también se siente identificada con Merquel en lo que respecta al acompañamiento al gobernador y a distintas líneas de gestión.
“Me he identificado con ambos. Si tuviera que elegir algo, ya lo hubiera hecho”, respondió. Y aclaró que, cuando habla con los dos sectores, no la van a escuchar “echándole leña al fuego” ni para un lado ni para el otro. “Yo quiero la unión del peronismo. Me gustaría un peronismo en unión bajo cualquier dirigencia”, remarcó.
También descartó cualquier posibilidad de ruptura del bloque por decisión propia. Ante la hipótesis de futuros realineamientos, Rivas fue tajante: “Yo no voy a romper ningún bloque, yo no me voy a ir, mi lugar está ahí”. Aseguró que dentro del bloque existen conversaciones frecuentes sobre cómo trabajar y qué rumbo tomar, pero afirmó que no será ella quien impulse una división. “Clarisa Rivas no va a romper el bloque”, enfatizó.
En esa misma línea, defendió la convivencia interna pese a las diferencias. “Trabajamos bien juntos, porque hay algo que sí tenemos, que es la doctrina peronista”, sostuvo. Para Rivas, esa doctrina funciona como un punto de anclaje frente a las discusiones internas y diferencia al peronismo de otras fuerzas políticas. “No somos un rejunte”, afirmó.
La concejal también habló de su propio perfil político. Reconoció que no es una dirigente de apariciones permanentes ni de exposición constante en actos o eventos. Dijo que su forma de ejercer la representación pasa más por el trabajo cotidiano, el estudio y la preparación para la función legislativa. Contó que se está formando en técnica legislativa vinculada a lo legal y que también cursa una diplomatura en Derecho Urbanístico, dos áreas que considera centrales para el trabajo en el Concejo Deliberante.
“Lo mío es más laburar, estudiar la situación”, señaló. Y agregó que busca superarse en la función para la que fue elegida: ser concejal, pensar la administración de los recursos públicos y mejorar la legislación que rige a los vecinos del distrito.
Cuando la conversación giró hacia eventuales candidaturas, Rivas eligió bajar la ansiedad. Dijo que hoy prefiere hablar de voluntades antes que de nombres propios. Recordó una reflexión de su padre sobre la importancia de pensar en voluntades y no en candidatos, y trasladó esa idea al presente del PJ. “Yo hoy tengo voluntad de trabajar, de meterme de lleno en lo que está pasando puertas adentro del distrito, en lo que le está pasando a las personas que no tienen laburo, que no tienen casa, que no tienen calefacción”, expresó.
Por eso, evitó instalarse personalmente en una carrera electoral. “Respecto a las candidaturas, el tiempo lo dirá. Hoy hay una angustia por parte de los vecinos que a mí mucho no me permite pensar en qué voy a hacer yo”, afirmó. Para Rivas, poner por delante las ambiciones individuales en este momento sería equivocar el orden de prioridades.
La concejal también reivindicó lo que el peronismo hizo cuando fue gobierno en el distrito y sostuvo que el espacio conserva una mirada productiva y social para volver a gestionar. Habló de proyectos vinculados al empresariado pyme, el uso de la tierra, el campo, la agricultura y los sectores que mueven la economía local. En ese sentido, planteó que el justicialismo tiene una forma propia de abordar los problemas: no desde la promesa grandilocuente, sino desde la resolución concreta.
“Tenemos una manera de resolver los conflictos y las situaciones de las personas; no descansamos hasta que un conflicto no está resuelto”, dijo. También reivindicó la sensibilidad social del peronismo en tiempos de desprotección estatal. “La justicia social viene un poco a abrazar al que está desprotegido”, expresó.
Rivas admitió que el escenario político abre una oportunidad para el PJ, sobre todo por el desgaste del oficialismo local. Señaló que el gobierno de turno aparece debilitado y que el hecho de no haber logrado incorporar concejales en la última conformación legislativa representa un dato político de peso. “Tenemos la puerta abierta. Tenemos que pensar cómo armarla, cómo pensar la estrategia”, sostuvo.
De todos modos, evitó caer en triunfalismos. Advirtió que incluso con un peronismo unido puede no alcanzar, porque el distrito y la Sexta Sección Electoral tienen una composición política particular, con sectores vinculados al radicalismo, a La Libertad Avanza, al agro y a miradas que no necesariamente se identifican con el peronismo.
“A veces con un peronismo unido no alcanza. La voluntad popular puede ser otra”, reconoció. Pero aclaró que la unión sí mejora el escenario y permite construir de otra manera.
En definitiva, Rivas dejó una señal hacia adentro del PJ: no negó la interna, no eligió bando y tampoco se corrió de la discusión. Su planteo fue otro: ordenar el peronismo desde una unión posible, poner a los vecinos por encima de los sectores y evitar que las candidaturas se transformen en una pelea prematura.
La frase que queda flotando después de la entrevista resume el momento del justicialismo local: la unidad, para Rivas, hoy parece lejana; la unión, en cambio, todavía puede ser el punto de partida para volver a competir por el gobierno municipal.
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