Precios esenciales: en la zona creen que no van a llegar

Una mezcla de incertidumbre con escepticismo, cruzada con el presentimiento de que los famosos precios esenciales -lanzados por el gobierno nacional- no se verán en las góndolas de los supermercados, es la sensación generalizada que existe en el sector comercial de la región.

Si bien se entiende que algunas de las medidas oficiales tomadas para mitigar la inflación y el aumento de precios al consumidor en productos de primera necesidad sí se implementarán, como ya ocurre con los descuentos del 50% de Banco Provincia los terceros y cuartos miércoles de cada mes, lo cierto también es que no todas las localidades del sudoeste bonaerense cuentan con sucursales de las grandes cadenas adheridas al programa, como la Cooperativa Obrera.

Para los comerciantes, en pocas palabras, estas mercaderías a precios promocionales están destinadas principalmente a lugares como el Conurbano Bonaerense. Si llegan a nuestra zona, lamentan, será por el compromiso de los distribuidores, por acuerdos bilaterales o por una suerte de efecto derrame.

 

Los stocks también causan varias dudas: los productos podrán llegar -resumen-, pero no será en grandes cantidades, por lo que se agotarán enseguida. Algo similar ocurre con mercancías que nunca se han visto en las góndolas de la región o Bahía Blanca, por lo que se están buscando alternativas. Aunque en otras oportunidades se han conocido casos de comerciantes que guardaban los productos de Precios Cuidados para su consumo personal y en las góndolas exhibían otras marcas.

Con la carne ocurrirá algo similar: los famosos cortes populares a 149 pesos el kilo ya habían sido descartados a los pocos minutos del anuncio de las medidas; en la región, todo dependerá de las ofertas que se puedan encontrar en las carnicerías locales.

“No le veo mucho sentido a la medida -reconoce a La Nueva. el titular de la Cámara de Comercio de Pigüé, Luis Meiller-. Cada vez que se puso algún coto o límite a los precios, no terminó funcionando”.

 

Según el dirigente, “estas medidas no están pensadas” para el interior del país, sino que “son para el Conurbano, con tinte electoral”.

“Es muy difícil que un producto llegue aquí a esos valores”, remarca.

Para Andrés Fidelibus, presidente de la Cámara de Comercio dorreguense, los productos que integran el combo de Precios Esenciales no son malos.

“En caso que no llegue alguno a nuestra zona, seguramente haremos el reclamo correspondiente -afirma-. Pero creo que las grandes cadenas, como la Cooperativa Obrera, van a cumplir; pero creo que lo más complicado va a ser contar con los stocks necesarios”.

 

Según Nicolás Sabatella, titular de la Corporación de Comercio e Industria de Patagones, este tipo de medidas siempre han fracasado.

“Funcionan un par de meses y nada más, porque es imposible contener los precios en un país con inflación. Es claramente una medida electoralista”, explica a La Nueva.

 

¿Descontrolados?

 

Más allá del control de precios y de la necesaria posposición del comienzo del programa en todo el país por problemas de logística, también genera muchas dudas lo que pueda ocurrir con esos valores a partir de las elecciones presidenciales o del 10 de diciembre.

La conclusión, palabras más, palabras menos, es que no podrán mantenerse.

“Estos precios se van a mantener hasta las elecciones. Todos los gobiernos han tomado medidas similares y no solucionaron nada. Desde Alfonsín hasta la actualidad, ¿quién no ha aplicado políticas de precios cuidados?”, plantea Sabatella.

Cómo es el acuerdo de Precios Esenciales

 

En ese sentido, Meiller señala que hoy en día, sobre todo en las ciudades chicas, los pequeños comercios han podido sobrevivir gracias a la cuenta corriente y por dar fiado.

“En Pigüé todavía se utiliza. Hay mucha gente que compra y paga a los 15 o 30 días”, cuenta.

Además, reconoce que por cada comercio que cierra, abren uno o dos, aunque en la mayoría de los casos se les hará muy difícil mantenerse.

“Muchos abren negocios porque es la última alternativa que tienen, pero hoy con las cargas fiscal e impositiva, y un empleado, es muy difícil mantenerse en funcionamiento sin tener una posición consolidada”, explica.

LA NUEVA