Nodio, el nuevo organismo que creó el gobierno para supervisar lo que publican los medios

La Defensoría del Público lanzó Nodio, un observatorio de la desinformación y la violencia simbólica que “trabajará en la detección, verificación, identificación y desarticulación de las estrategias argumentativas de noticias maliciosas y la identificación de sus operaciones de difusión”, según indica su sitio web oficial

Miriam Lewin, titular de la Defensoría del Público, dijo que es la respuesta a la preocupación de las audiencias “por la circulación de mensajes cargados de violencia y desinformación en redes sociales y en medios”.

Además, puntualizó que “insultar a quien piensa distinto, cancelar a quien es diferente, descalificar, agredir y no argumentar, bloquea el diálogo y vulnera derechos. Construir con falsedades noticias que apelan a la emocionalidad y fortalecen prejuicios que fomentan la intolerancia es poner en riesgo la convivencia democrática”

Y agregó que “el discurso del odio, la desinformación y las noticias maliciosas promueven la polarización social y la violencia colectiva, avasallan el derecho a estar informado, degradan el debate público y amenazan la democracia”.

La creación de este organismo generó voces a favor y en contra: mientras desde el oficialismo aseguran que es necesario en los tiempos que corren, las voces más críticas hasta la catalogaron como un «cepo al periodismo»

El doctor Félix Lonigro, abogado y profesor de Derecho Constitucional en la UBA, dialogó con el portal de Infobae y puntualizó: “Todo lo que tenga que ver con crear organismos con la finalidad de revisar información y adoptar medidas contra quienes informan, implica siempre mecanismos que en realidad coartan la libertad de expresión. Porque el criterio de desinformación es subjetivo”.

Silvina Giúdice, presidenta de la Fundación LED, escribió en su cuenta de Twitter y fue más dura en su crítica: «Llegó NODIO. El primer paso hacia el Ministerio de la Verdad. Un organismo del estado definiendo que opinión es verdadera o falsa, o inicia una campaña de desinformación, pone en riesgo el principio constitucional de la libertad de expresión».

«Es importante concientizar contra la discriminación o del discurso de odio. Contamos con leyes como la 23592 y el INADI para tutelar esos derechos. La defensoría del público debe promover la pluralidad de voces, la pesquisa de ‘operaciones de desinformación’ implica lo contrario», agegó.

En tanto, cerró:» La titular de NODIO es periodista, sorprende que impulse un observatorio donde la información periodística podría ser juzgada, evaluada y su veracidad sometida a la calificación de un organismo del estado. Profesionalmente sería como si un médico rompiera su juramento hipocrático».

Cristian Ritondo, presidente del Bloque de Diputados del PRO, también se expresó por las redes y dijo: “Este gobierno tiene un cepo para todo, también para controlar a la prensa. El poder de turno no debe decidir qué información llega a los ciudadanos. El Estado Nacional tiene que garantizar la libertad de expresión, no restringirla”.

La periodista y escritora María Seoane, presente en el lanzamiento de Nodio días atrás, propuso “una ley de alfabetización comunicacional”, porque “los ciudadanos deben ser alfabetizados en el uso y en la estructura de la comunicación”.

“El derecho humano a la comunicación está en riesgo”, dijo Seoane, y defendió a organismos como Nodio:  “Los observatorios son grandes faros de libertad”.

El psicoanalista y escritor Jorge Alemán fue el encargado de exponer la ideología que sustenta esta iniciativa. “El neoliberalismo se caracteriza por disolver los límites. Y lo ilimitado y lo democrático son incompatibles. Para Lacan en el discurso capitalista hay un rechazo a la verdad y al amo”, argumentó.

FUENTE; EL DIA.