Economistas de un instituto dependiente de la UNS y el CONICET elaboraron un informe que da una radiografía de la situación educativa de la ciudad, a partir de una encuesta masiva realizada en 2021.
Más de 15 mil jóvenes de entre 20 y 34 años de Bahía Blanca no terminaron el secundario, mientras que casi 1.800 niños y adolescentes en edad escolar –de 6 a 17 años– se encuentran completamente excluidos del sistema educativo en la ciudad.
Los datos se desprenden de un informe del Departamento de Economía y el Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales del Sur (IIESS), dependiente de la UNS-CONICET, elaborado por las doctoras en Economía María Marta Formichella y Natalia Krüger.
El estudio se basa en una encuesta de gran alcance que fue realizada en todos los barrios de Bahía Blanca en diciembre de 2021, titulada Encuesta de Proyecto de Unidad Ejecutora (EPUE 2021), que triplica al tamaño de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del Indec.
A partir de ese relevamiento, las investigadoras elaboraron una radiografía de la situación educativa en la población de Bahía Blanca.

Uno de los datos destacados es que, de las personas encuestadas, solo un 1 % de los niños y niñas de 6 a 11 años de edad se encontraba fuera de la escuela, ascendiendo esta cifra al 4 % entre los adolescentes de 12 a 17 años.
“Pese a este panorama en principio alentador, no puede soslayarse la deuda educativa con los casi 1.800 niños, niñas y jóvenes –un 3 % del total– que por ley deberían estar asistiendo a la escuela y se encuentran excluidos del sistema”, advierten las autoras del informe.
En esa línea, en el estudio se destaca que, a pesar de las versiones que indicaban que la pandemia produjo un alto grado de abandono escolar, la información recolectada demuestra que en Bahía Blanca un alto porcentaje de niños y adolescentes en edad escolar asiste al colegio. En concreto, la Tasa Neta de Escolarización Primaria asciende al 98,7 % y la Tasa Neta de Escolarización Secundaria es del 93,6 %.
Por fuera de ese rango, solo la mitad de los niños de 3 años concurre al nivel inicial y más de 15 mil jóvenes entre 20 y 34 años no tienen el nivel educativo medio completo. “Es decir que, a pesar de los esfuerzos llevados a cabo y las políticas de finalización del secundario aplicadas, el número sigue siendo elevado”, agregan las especialistas.
En cuanto a los estudios superiores, 4 de cada 10 jóvenes de entre 18 y 24 años se encuentra cursando una carrera del nivel universitario o terciario (40,87 %). En tanto, un 33 % se halla aún en niveles inferiores o asistiendo a educación especial.
Otro dato que destaca la investigación es que “alrededor del 40 % de los hogares de Bahía Blanca tienen un clima educativo bajo o medio-bajo, lo cual significa que, en promedio, los adultos del hogar no alcanzan los 12 años de estudio. Por ende, uno o más de ellos no han concluido el nivel educativo medio”.
Educación y pobreza
En Bahía Blanca, más de 80 mil personas habitan en hogares con pobreza intensa o severa, de acuerdo con un informe difundido en agosto que también se basó en la EPUE 2021.
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El nuevo estudio, enfocado en la educación, indica que la proporción de bahienses pobres, que poseen bajos ingresos o residen en barrios vulnerables, desciende a medida que se analizan los grupos con un clima educativo mayor. Por esa razón resalta la importancia de la educación como medio de progreso social y económico.
«La conclusión es contundente: los adultos que residen en barrios no vulnerables tienen un nivel educativo más alto”, remarcan Formichella y Krüger. Es decir, según el estudio, a medida que se alcanza un mayor nivel educativo hay más posibilidades de obtener ingresos más altos.
De acuerdo al informe, solo un 76 % de los jóvenes que viven en un hogar multidimensionalmente pobre logra un resultado educativo deseable, frente a un 90 % de quienes habitan un hogar no pobre. Se considera “deseable” si el niño o joven no ha dejado de asistir ni repetido.

“Se observa que, en nuestra ciudad, la proporción de niños, niñas y jóvenes con una trayectoria educativa deseable es casi universal entre los hogares con clima educativo Alto y se reduce un 20 % entre los hogares con clima Bajo o Medio-Bajo”. Es decir, las familias con mayor nivel educativo influyen positivamente en las trayectorias educativas de los hijos.
En relación al empleo, cuanto menor es el nivel educativo, menor es la proporción de personas que gozan de trabajos de calidad, es decir, con acceso a jubilación y a cobertura de salud. «En esas circunstancias existirá una mayor demanda sobre el Estado», resalta el estudio.
FUENTE: LA NUEVA
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