Luciana Rubinska y el deporte: “Siento que le estoy ganando días a…”

Los resultados de unos estudios de rutina la “invitaron” a comenzar con la realización de ejercicios físicos. La conductora, desde ese mismo momento, entrena fuertemente: “Lo hago feliz”, remarcó.

Todo ha cambiado. Desde muy chicos, diríamos que apenas comenzada la escolaridad, el camino alimentario empieza a ser señalizado. En las escuelas se enseña a diferenciar la comida saludable de la que no es tan beneficiosa para el organismo. De grandes, la cosa cambia. Con la capacidad de discernimiento en plenitud, los adultos son esclavos de sus propias decisiones, las cuales, en muchas oportunidades, van a contramano de lo más conveniente para la salud.

¿Quién no se ha “clavado” una milanesa frita aun sabiendo perfectamente lo que eso implica para el estómago? ¿Acaso hay alguien que haya rechazado un choripán para privilegiar el aspecto hepático? Hasta que, claro, la medicina enciende una luz de alerta y se ocupa de disciplinar en unos segundos a un paciente que toda la vida se resistió a cuidarse.

Es, más o menos, lo que le está sucediendo a Luciana Rubinska (37). La conductora, según confesó en sus cuentas de redes sociales, necesitó que unos exámenes de rutina le dieran mal para convencerse acerca de la importancia de hacer deporte.

Empezar…

“Más de veinte años sin hacer actividad física, hasta que un día, después de unos malos resultados de unos estudios de rutina, dije basta… Hoy entreno todos los días, lo hago feliz. ¡Hoy le gané un día a la vida! Y no olviden: los placeres educan”, escribió Luciana, quien, a juzgar por sus palabras, interpretó que el momento de privilegiar su bienestar personal ha llegado.

Atrás quedarán, entonces, las épocas donde lo prioritario eran el trabajo y la familia. Hoy la animadora, que brilla en C5N y también en Fox Sports, evidentemente siente que es hora de repartir las energías de una manera más equitativa. Sin olvidarse de sus labores en los medios, claro, y menos de los hijos. Pero dándole simultáneamente un valor más alto a la vida, que en definitiva es el tesoro más preciado que los mortales tenemos.