La mujer que denunció a su ex y está presa por defenderse de uno de sus ataques habla desde la cárcel: “Estoy viva gracias a mi error”

Cintia Caruso está detenida desde noviembre por darle un puntazo a su expareja. Sebastián David Carballo fue acusado reiteradas veces en la justicia por violencia de género, pero nadie escuchó a la víctima.

“Necesito estar libre por mis hijos”. Las palabras, como una súplica, pertenecen a Cintia Natalia Caruso, la mujer de 35 años que está presa desde noviembre por haberse defendido de un ataque de su expareja, Sebastián David Carballo, a quien ella había denunciado por violencia de género.

En diálogo con TN.com.ar, Cintia sostiene que el único “error” que cometió fue defenderse. Porque aquel día de finales de septiembre de 2018, cuando Carballo apareció en la casa de José C. Paz donde ella vivía, lo hizo porque se había enterado que esperaba un hijo de su nueva pareja. Y lo hizo también armado con un cuchillo con el que la atacó delante de las dos hijas que tenían en común.

La mujer forcejeó con ese hombre con el que había compartido ocho años de su vida y en la desesperación del momento, logró desarmarlo y le dio un puntazo. Ese fue el punto de quiebre de la historia. “Gracias a mi supuesto error estoy viva”, remarcó Cintia a través de un mensaje de audio que nos hizo llegar desde el penal de Magdalena donde se encuentra alojada, y añadió: “Si no, era una más de la lista”. Ella no lo dice pero la alusión es clara: si no se defendía ahora podría estar muerta.

Aquel episodio, no obstante, también fue la oportunidad legal que Carballo encontró para presentar una contradenuncia. El hombre la acusó a ella por agresiones y aunque desde la Justicia nunca recibió una notificación, a fines del año pasado Cintia se enteró que estaba prófuga por esa causa y se entregó.

La Justicia le negó el beneficio de la prisión domiciliaria por presunto riesgo de fuga. (Foto: gentileza Cristian Frino, pareja de Caruso).
“Necesito estar libre por mis hijos”, pidió la mujer, que además de las dos hijas que tuvo con Carballo es madre de otros cinco chicos. El abogado oficial que la representa solicitó el beneficio del arresto domiciliario, pero fue rechazado por un supuesto riesgo de fuga sin considerar que ella misma fue la que se puso a disposición de la Justicia ni su contexto de extrema vulnerabilidad.
En una carta escrita de puño y letra, Cintia sumó un capítulo más a su dramática historia: “Cuando me entregué, una de nuestras hijas gritaba con papá no, él me toca acá”. Mientras se la llevaban esposada su mundo se terminó de derrumbar y recién el 10 de febrero de 2021, estando detenida, pudo presentar una denuncia contra Carballo por abusar sexualmente de su hija en la UFI 14 de San Martín, de la cual todavía no tuvo ninguna respuesta.
En las redes sociales, hasta la madre de Carballo, exsuegra de la mujer detenida, compartió un video para defender a Cintia y pedir su excarcelación. “Necesitamos la libertad de Cintia lo antes posible”, expresó Mirta Torres, y concluyó: “Él la maltrataba, la humillaba y hasta tocaba a sus propias hijas. Nunca nadie la vio, ningún juez prestó atención”.
“Yo me defendí y lo apuñalé. Temí por mi propia vida, tenía miedo de que me mate”, aseguró Cintia en el posteo de Facebook que sacó a la luz su caso. Y concluyó: “Mis heridas son menos importantes que las de él para la justicia, no me dieron importancia”.