La justicia entendió que el testimonio de Fariña contra Báez no estuvo armado

Este miércoles, el juez federal de Dolores, Alejo Ramos Padilla, dictó la falta de mérito a cuatro abogados denunciados como parte de una presunta maniobra para direccionar la declaración como arrepentido del financista Leonardo Fariña en la llamada causa por “la ruta del dinero K”, y dispuso profundizar la investigación.

El magistrado tomó esta decisión en el marco de la pesquisa por presuntas extorsiones y espionaje en causas judiciales en la que está detenido el falso abogadoMarcelo D’Alessio, según la resolución a la que accedió la agencia de noticias Télam.

La falta de mérito para procesar o sobreseer se dictó a los abogados Franco Bindi, Giselle Robles, Florencia Guijo y Rodrigo González, en la parte del caso que investiga en Dolores el “posible direccionamiento de las declaraciones judiciales” de Fariña.

Este accionar habría tenido “la finalidad prohibida de influir en la situación institucional y política del país, en la opinión pública y en medios de difusión“, enumeró el juez de Dolores.

Bindi y Robles fueron abogados de Fariña en una parte de la causa por lavado de activos que actualmente es sometida a juicio oral, mientras que González es su actual defensor y Guijo es una abogada que sostuvo haber sido contratada por la AFI para entrenar al imputado colaborador.

“En el caso analizado se repetirían diversos elementos que se encontraban en los casos y operaciones anteriores, como la existencia de una persona en situación de encierro carcelario, o bajo amenaza de ella, su repentino cambio de discurso y colaboración como imputado o “arrepentido”, la utilización de instituciones vinculadas al ámbito periodístico y judicial, etc”, enumeró Ramos Padilla.

En este caso particular, el magistrado aludió a “manuscritos de puño y letra confeccionados por Jorge Leonardo Fariña donde presenta una versión manifiestamente distinta a la que luego desarrollaría como imputado colaborador ante el Juzgado en lo Criminal y Correccional Federal nro 7”, a cargo de Sebastián Casanello, quien investigó la llamada “ruta del dinero K” y envió el caso a juicio.

Dichos manuscritos aluden “precisamente, a robustecer la hipótesis vinculada a un plan prohibido desarrollado por agentes de inteligencia orgánicos e inorgánicos en relación al testimonio de Leonardo Fariña“, explicó Ramos Padilla.

El juez aludió a esta y otras pruebas, como haber corroborado “la existencia de una casilla de correo electrónico, abierta en un servidor con un cifrado extremo radicado en Suiza -fuera de la jurisdicción de la U.E. y EE.UU.-, donde entre marzo de 2016 y junio de 2016 se recibían distintos correos que contenían la información que luego aparecería -incluso transcripta- en las determinantes declaraciones judiciales prestadas por Fariña”.

El arrepentido financista del detenido empresario Lázaro Báez, juzgado junto con él por lavado de activos, estaba en un “grado de vulnerabilidad” cuando se “produjeron cambios bruscos” en su testimonio.

El juez estimó que resta dilucidar si sus abogados actuaron “en su beneficio y representación” o con otros intereses.

Ramos Padilla enfatizó que debe “profundizarse” la investigación, pero advirtió que “el análisis acerca de la veracidad, verosimilitud, precisión o utilidad para el avance de la investigación de esos testimonios que ha efectuado Fariña en su carácter de imputado o imputado-colaborador” debe ser realizado por el Tribunal Oral Federal 4 a cargo del juicio en los tribunales federales de Retiro.

Fariña es juzgado junto a Báez, sus cuatro hijos, y otros acusados por presunto lavado de activos con el dinero que se habría obtenido de manera ilegal a raíz de la adjudicación de obra pública en Santa Cruz en el kirchnerismo.

FUENTE: periodicotribuna.com.ar