Funeral de la Reina Isabel: una mujer ocupa un rol por primera vez en la historia británica

Carlos III, sucesor de la reina Isabel, encabezó la capilla ardiente con sus hermanos, Andrés y Eduardo, y su hermana, Ana. El público se sumó a la despedida.

Funeral de la Reina Isabel: una mujer ocupa un rol por primera vez en la historia británica

De acuerdo a lo planeado hace décadas dentro de la «Operación Puente de Londres», el cuerpo de la reina Isabel II fue depositado en Westminster Hall para que el pueblo británico pueda despedirse. La ceremonia de este viernes fue encabezada por Carlos III y sus hermanos, Ana, Andrés y Eduardo, que participaron de la capilla ardiente.

El nuevo rey de Inglaterra, Carlos III, reapareció este viernes tras 24 horas de descanso en su residencia privada, Highgrove House, para encabezar la vigilia alrededor del féretro de su madre. La Familia Real británica compartió las imágenes en sus redes sociales, tanto en directo como con videos editados.

Una de las particularidades de la imagen de este viernes en Westminster Hall, un edificio de 900 años que forma parte del complejo parlamentario en la capital del Reino Unido, fue la reaparición del príncipe Andrés, duque de York, con el uniforme militar que había dejado de usar tras ser retirado de la actividad oficial por un escándalo de abuso sexual de menores.

También de pie junto al féretro se pudo observar con semblante impávido, sobrio y reservado a la princesa Ana del Reino Unido, única hija de la reina Isabel II y el príncipe Felipe, duque de Edimburgo.

Funeral de la Reina Isabel: la mujer que ocupa un rol por primera vez

Tal como ocurrió la semana pasada en Edimburgo, la Princesa Real vistió un uniforme militar del Reino Unido con las condecoraciones, medallas e insignias de sus honores y títulos militares. Su presencia en la capilla ardiente es un hito en la historia británica: nunca antes una princesa había participado en ese rol en un funeral de Estado.

Pero Ana, de quien alguna vez se dijo que era «el hijo que el príncipe Felipe no tuvo» por la camaradería con su padre, se convirtió en Almirante de la Marina Real en 2012 y fue nombrada General en el Ejército Británico en 2020. También ostenta títulos relacionados con la Mancomunidad de Naciones, en países como Nueva Zelanda o Australia.

Además de su entereza en Westminster Hall Ana formó parte de los cortejos fúnebres en Edimburgo y Londres, donde caminó detrás del féretro de la reina Isabel junto a sus hermanos y su esposo, el almirante Timothy Laurence, con su hijo, Peter, y sus sobrinos, William y Harry, detrás.

En un comunicado la princesa de 72 años expresó esta semana que compartió «las últimas 24 horas» de la vida de la reina Isabel II en el Castillo de Balmoral, su residencia privada en Escocia. «Ha sido un honor y un privilegio acompañarla en sus últimos viajes», agregó.

«Ser testigo del amor y respeto que tantos le mostraron en estos periplos ha sido tan aleccionador como edificante. Todos compartiremos memorias únicas. Le ofrezco mi gratitud a cada persona que comparte nuestro sentimiento de pérdida»

«Puede que nos haya hecho recordar cuánto de su presencia y de su contribución a nuestra identidad nacional tomamos por sentado. Estoy muy agradecida por el apoyo y la comprensión mostrados hacia mi querido hermano Carlos en momentos en que acepta las responsabilidades del Monarca», deslizó la Princesa Real.

«A mi madre, la Reina, gracias», completó la princesa Ana, quien supo mantener una agenda de compromisos oficiales apenas menos ajetreada que la de Isabel II o la de Carlos III.

Ana lleva el título de Princesa Real, que no es automático pero se le da a la hija mayor del monarca por decisión de la Corona. Una vez que quede vacante el mote podría ser heredado, por ejemplo, por Charlotte, que es la hija de William y Catherine de Gales, los siguientes en la línea de sucesión al trono del Reino Unido.