Facundo Castro: la Cámara ordenó tratar el habeas por intimidación policial

La presentación detalla episodios de seguimientos e intimidaciones a la familia, testigos y abogados. La jueza Cristina Marrón había desestimado el pedido.

La Cámara Federal de Bahía Blanca ordenó que la Justicia haga lugar al habeas corpus preventivo presentado la semana pasada por la Comisión Provincial por la Memoria (CPM) a favor de Cristina Castro, sus abogados y amigos de Facundo Castro por los reiterados hechos de intimidación policial que vienen sufriendo desde el momento de la desaparición de Facundo. En primera instancia, la jueza federal Gabriela Marrón no quiso tratarlo y desestimó la denuncia, pero los camaristas bahienses revocaron la decisión y le ordenaron a la magistrada que llame a las víctimas de estos actos para resolver la presentación.

Amenazas, seguimiento y presencia de patrulleros o autos particulares con policías bonaerenses en las inmediaciones de los domicilios son los hechos que describe la CPM. En este contexto, el lunes el abogado Leandro Aparicio recibió un telegrama en el que un comisario retirado lo amenazó con denunciarlo por injurias si no se abstenía de “criticar a la policía bonaerense”.

Seguimientos de la Bonaerense

En los últimos días, tras el hallazgo pericial en el baúl de un patrullero de un trozo de piedra de turmalina similar a la que llevaba Facundo Castro en un colgante, las acciones ilegales de seguimiento e intimidación por parte de agentes policiales sobre personas del entorno de Castro se acentuaron y multiplicaron. “Efectivos de la Policía Bonaerense continúan con sus apariciones repentinas y vigilan, sin causa legítima ni orden judicial, los domicilios y lugares de trabajo de los familiares de Facundo, así como de testigos importantes y abogados de la familia”, describió la agencia Andar en consonancia con las crónicas publicadas en este diario. Acaso los episodios más evidentes sean la amenaza al abogado Luciano Peretto por parte del comisario Pablo Reguillón y los aprietes al cuñado de Facundo para que se autoinculpara, también difundidos por Página/12.

Frente a la gravedad de estas prácticas de “amenaza a la libertad ambulatoria y sin orden escrita de autoridad competente”, la CPM presentó el lunes 21 un habeas corpus preventivo ante la jueza federal de Bahía Blanca Gabriela Marrón, que no quiso tratarlo y después lo desestimó. Con voto en mayoría de les jueces Silvia Fariña y Pablo Mena, la Cámara bahiense revocó la decisión de la jueza.

Qué dice la presentación de la CPM

El habeas corpus preventivo presentado por la CPM exige que se ordene el cese de las amenazas recurrentes que padecen Cristina Castro Alaniz, mamá de Facundo; los abogados de la familia, Luciano Peretto y Leandro Aparicio; y los testigos de la causa principal, que son personas del círculo íntimo del joven. “Los hechos referidos, con total evidencia importan una amenaza actual de la libertad ambulatoria de las personas referidas, de conformidad a lo previsto por el art. 3ro inc. 1° de la ley 23.098, viéndose obligados a ajustar sus rutinas a una presencia policial continua, ilegítima, e irrazonable por injustificada”, destaca el escrito.

“Resultan ciertamente ilegítimos, por no encontrar fundamento alguno en ninguna causa Judicial en trámite que justifique alguna sospecha en contra de los interesados, ni mediar ningún motivo que funde la medida, la forma, y las condiciones en que esta especie de ‘monitoreo policía constante’. La ausencia de un adecuado control judicial favorece el abuso las agencias policiales”, agrega.

Entre los casos relata el padecido por los abogados Aparicio y Peretto al regresar a sus domicilios el sábado 29 de agosto, cuando terminó la autopsia de Facundo en la ciudad de Buenos Aires. Ambos advirtieron la presencia de policías: Peretto, con un patrullero en la puerta de su casa; Aparicio, con dos personas que, a metros de su domicilio, aparentaban ser linyeras y fotografiaban su automóvil.

Cristina Castro detectó la presencia constante y diaria de patrulleros, de día y de noche, pasando por su domicilio en la calle 16 y esquina 9 de Pedro Luro, o estacionándose en la cuadra o en la esquina. El mismo tipo de vigilancia y presencia se registró en inmediaciones de la casa del abuelo de Facundo. “Además, el perro de Facundo a poco de su desaparición fue atropellado por un móvil policial, encontrándolo muerto en inmediaciones de la vivienda”, destaca el habeas corpus.

Intimidaciones a los amigos de Facundo

Similares episodios padecieron y continúan padeciendo dos amigos íntimos del joven. Uno de ellos es el dueño de la cervecería Turmalina, donde trabajó Facundo hasta el inicio de la cuarentena. El hecho más grave denunciado por él ocurrió durante la madrugada del 18 de septiembre, al concluir su jornada laboral: un móvil policial se acercó hasta el vehículo en el que circulaba con dos amigas hasta casi llegar a tocarlo.

Entre las diversas amenazas e intimidaciones vividas por otra compañera del círculo íntimo de Facundo, el 16 de septiembre a las 22:30 advirtió que un móvil policial, con las luces apagadas, se detuvo en la calle que costea un canal en la parte trasera de su domicilio familiar. En esa ocasión un vecino les avisó que pudo ver cómo el patrullero daba marcha atrás y avanzaba a gran velocidad, pasando por el costado y frente de su casa.

Fuentes de la dirección de Violencia Institucional de la provincia de Buenos Aires expresaron a este diario que van a ingresar en el trámite del habeas corpus, tal como hicieron en la denuncia por las amenazas del comisario Reguillón contra el abogado Peretto.

“Estas son algunas de las múltiples situaciones que recoge el habeas corpus preventivo, y que dan cuenta de la sistematicidad e ilegalidad con la que actúan los efectivos de la Policía Bonaerense, la misma fuerza sospechada de ser la responsable por la desaparición y homicidio del joven de Pedro Luro, partido de Villarino”, indicó la CPM en su carácter de querellante en la causa por Facundo Castro.

FUENTE: PÁGINA 12