El Gobierno robustece la inversión pública para hacer frente al efecto recesivo de la pandemia de coronavirus

Con el foco puesto en la producción y la contención social el gobierno de Alberto Fernández busca contrarrestar el efecto recesivo de la pandemia de Coronavirus Covid-19 con una batería de medidas que apuestan a incrementar la inversión pública.

Alberto Fernández encabezó la reunión del Consejo Económico y Social

La pandemia de coronavirus Covid-19 que se originó en China trajo consigo, además de las evidentes consecuencias sociales, un muy duro impacto en la economía global. El freno de la actividad económica, producto del obligado aislamiento a la que deben someterse millones de personas en todo el mundo en un intento por ralentizar el inexorable avance de la enfermedad, está echando por tierra planes económicos, golpea con dureza los mercados y obliga a recalcular objetivos y políticas.

Aunque el avance de la enfermedad en el país se encuentra todavía en una fase inicial en comparación con otros países del mundo, la Argentina no es ajena al efecto que tiene el coronavirus Covid-19 y obligó al gobierno de Alberto Fernández a abandonar la cautela en términos económicos que venía manteniendo desde su asunción el 10 de diciembre pasado.

Matías Kulfas y Martín Guzmán anunciaron medidas contra el efecto recesivo del coronavirus

En rigor la economía argentina ya se encontraba sumergida en un prolongado periodo recesivo producto de las políticas de ajuste impulsadas por el gobierno del ex presidente Mauricio Macri desde el inicio mismo de su gestión que se robustecieron en los últimos dos años de la mano de las ya remanidas recetas del Fondo Monetario Internacional (FMI).

Desde el inicio de su gestión el gobierno del Frente de Todos apostó por mantener un delicado equilibrio entre preservar la salud de las cuentas fiscales, condición fundamental para poder hacer frente a la onerosa deuda externa heredada de la gestión Macri, al tiempo que apostó a “poner plata en los bolsillos” de los sectores más postergados de modo de incentivar la reactivación productiva. Para ello apeló a la idea de “solidaridad”, “empezando por los que menos tienen para luego llegar al resto”.

Frente a la magnitud de la crisis global que implica la pandemia, el gobierno de Alberto Fernández decidió resignar momentáneamente esa apuesta por el equilibrio y la mesura para robustecer la inversión pública y así mitigar el efecto recesivo que el coronavirus ya está teniendo en gran parte del mundo.

El impacto económico de la pandemia es tal que el coronavirus logró cambiar lo que nadie había podido torcer en el pasado: las recetas de ajuste del FMI.

Frente al avance del coronavirus el FMI recomendó incrementar la inversión pública

Contra su larga tradición de mesura fiscal, el FMI recomendó ayer fortalecer la inversión pública para hacer frente al efecto recesivo de la pandemia y puntualizó la necesidad de inyectar ingentes cantidades de dinero en los sistemas públicos de salud, precisamente uno de los lugares más buscados tradicionalmente por las tijeras de los técnicos del Fondo.

Hoy el gobierno del Frente de Todos anunció una batería de medidas en línea con la política de reactivación económica que impulsó desde el primer minuto. Los anuncios que incluyen el pago de un bono extraordinario para jubilados, beneficiarios de la Asignación Universal por Hijo y Asignación Universal por Embarazo, el diferimiento de obligaciones de los jubilados que tomaron créditos de la Anses, eximición del pago de contribuciones patronales a los sectores afectados por la emergencia, ampliación del Programa de Recuperación Productiva (REPRO) para garantizar el empleo de quienes trabajan en empresas afectadas por la emergencia sanitaria, refuerzo del seguro de desempleo, partida adicional de 100 mil millones de pesos para obras de infraestructura, relanzamiento del plan Procrear, líneas de crédito blando por 350 mil millones de pesos para garantizar la producción y abastecimiento de alimentos e insumos básicos y renovación del programa Ahora 12 por un plazo de 6 meses son algunas de la batería de medidas anunciada a lo largo de este martes.

Alberto Fernández reforzó la inversión pública contra el efecto recesivo del coronavirus

El gobierno de Alberto Fernández cuenta con dos ventajas para hacer frente a la pandemia. En el plano social y sanitario, aunque se da por descontado que la cantidad de infectados crecerá en las próximas semanas y meses, la Argentina cuenta con la experiencia procedente de Asia y Europa. Sabe qué cosas funcionaron, cuáles no y aprovecha esos aprendizajes para intentar achatar todo lo posible la curva de contagios de modo de evitar el colapso del sistema de Salud tal como sucede hoy en Italia.

En el plano económico en tanto cuenta con la experiencia de la propia Argentina y sus recurrentes etapas recesivas que dejaron en evidencia que es la inyección de recursos en la economía, y no el ajuste sobre el ajuste, la que permitirá sobrellevar lo mejor posible el duro desafío que se le presentó a menos de cuatro de meses de iniciado su gobierno.