La visita del ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco, a Pigüé tenía un objetivo institucional claro: la entrega de computadoras del programa Conectar Igualdad Bonaerense a estudiantes del distrito, además de equipamiento ambiental para el municipio. Sin embargo, el discurso del intendente Matías Nebot terminó corriendo el foco de la jornada hacia un terreno mucho más político.
Los protagonistas naturales del acto eran los alumnos. Pero, en medio de una entrega vinculada a la educación pública, Nebot eligió introducir una definición que no pasó inadvertida: mencionó una conversación reciente con Sergio Massa, habló de unidad y se presentó públicamente desde el Frente Renovador.
La frase no fue menor. En el escenario político local, la referencia del massismo en Saavedra venía siendo asociada a Andrea Guardese, concejal que en las últimas semanas fue señalada por Ciudad Noticias como actual referente del Frente Renovador en el distrito. Incluso, la intendenta de Tornquist, Estefanía Bordoni, había destacado públicamente su perfil, su contacto con la gente y su proyección política.
Por eso, la intervención de Nebot tuvo una doble lectura. Por un lado, utilizó un acto educativo para enviar una señal partidaria. Por otro, buscó instalarse dentro de un espacio político cuya representación local ya tenía otro nombre en discusión.
El movimiento aparece, además, en un contexto delicado para el jefe comunal. Tras la dura derrota de Todos por Saavedra en las elecciones intermedias, donde el vecinalismo quedó relegado al cuarto lugar, Nebot parece buscar una nueva arquitectura política que le permita recomponer volumen territorial y tender puentes con sectores del PJ y del Frente Renovador.
El dato político de fondo es que, por primera vez con tanta claridad, el intendente dejó en segundo plano la identidad vecinalista con la que llegó al municipio y se mostró alineado con una construcción massista. Una definición que abre interrogantes hacia adentro de su propio espacio y también hacia el peronismo local.
La pregunta queda planteada: ¿Nebot habló como intendente vecinalista, como dirigente del Frente Renovador o como un jefe comunal que busca reacomodarse después del golpe electoral?
Lo cierto es que una jornada que debía poner en primer plano a los estudiantes terminó dejando otra postal: la de un intendente que aprovechó el escenario institucional para blanquear su juego político.
¿Nadie ha roto el hielo todavía?
Tu opinión es importante para nosotros. Sé la primera persona en dejar un comentario.
Empezar conversación ahora