A 23 años de la muerte de Rodrigo: un legado intacto de la música popular

Un 24 de junio de hace 23 años, Rodrigo Bueno fallecía en un accidente de tránsito ocurrido sobre la Autopista Buenos Aires-La Plata, cuando estaba en la cima de su carrera. Su legado, sin embargo, sigue intacto.

A 23 años de la muerte de Rodrigo: un legado intacto de la música popular

Este sábado 24 de junio se cumplen 23 años del fallecimiento de “El Potro” Rodrigo, nacido en Córdoba capital el 24 de mayo de 1973 como Rodrigo Alejandro Bueno, quien con el tiempo y gracias a su talento y carisma, dejó una huella indeleble en la música popular argentina.

Nacido en el seno de una familia trabajadora, de madre (Beatriz) cantante de cuarteto y compositora, que también atendía un kiosco, y de padre (Edgardo) también músico y productor musical, a los 7 años comenzó a tomar clases de guitarra y a los 13 años formó su primera banda de rock.

Sin embargo, su debut en los escenarios cordobeses se produjo con el tradicional cuarteto y a muy temprana edad: a los 2 años de edad, en un programa de televisión denominado ‘Fiesta del Cuarteto’ donde fue subido al escenario por “La Mona” Jiménez, muy amigo de su madre.

Debut discográfico de Rodrigo como solista

Durante varios años fue vocalista de Manto Negro, un grupo que no llegó a trascender los límites provinciales, por lo que su padre y representante decidió que era hora de lanzarlo como solista: así grabó su primer disco en 1990, titulado “La foto de tu cuerpo”, el que no tuvo buena repercusión comercial.

Sin embargo, Rodrigo comenzaba una carrera que apuntaba a convertirlo en ídolo popular a partir del cuarteto, género con el que acabó por consolidarse a partir de su segundo álbum, «Aprendiendo a vivir», lanzado en 1991 con el tema «Ocho cuarenta», que se convirtió en su primer gran éxito e inició su fama.

El éxito sin precedentes de Rodrigo

Gracias a su carisma, a su estilo único de interpretar el cuarteto y a su voz potente, Rodrigo conquistó al público en cada concierto que dio para presentar su nueva producción discográfica, llegando a los escenarios de Buenos Aires. Ese mismo año publicó “Completamente enamorado”, que alcanzó el quinto puesto en la lista de más vendidos de CAPIF.

En efecto, sus conciertos eran una experiencia enérgica única y emocionante, y su talento innato para la música lo llevó a convertirse en un ídolo para sus seguidores, que convirtieron en éxitos comerciales álbumes como “Muy Bueno” (1992), “Made in Argentina” (1993), “Sabroso” (1995) y “Lo mejor del amor” (1996).

A los mencionados discos les siguieron “La leyenda continúa” (1997), “Cuarteteando” (1998), “El Potro” y “A 2000” (1999), y “La mano de Dios” y “Derroche” (2000, póstumos), cada uno de los cuales reafirmó su popularidad.

Canciones como «La mano de Dios», «Soy cordobés», «Lo mejor del amor» y «Cómo olvidarla», entre muchas otras, se convirtieron en éxitos rotundos y consolidaron su estatus como una estrella de la música, tanto en su Córdoba natal (cuna del género que representaba) como en todas las ciudades donde se presentaba, incluida Buenos Aires y las del conurbano bonaerense.

En medio, la vida personal de Rodrigo estuvo marcada por la controversia y algunos altibajos: tuvo varios problemas legales y enfrentó acusaciones de violencia doméstica. Pero su talento artístico y su carisma en el escenario nunca fueron cuestionados y su música continuó ganando fanáticos a lo largo y ancho del país.

La tragedia que enlutó al cuarteto y al país

Trágicamente, la carrera de Rodrigo se vio truncada el 24 de junio de 2000, en la cima del éxito y la popularidad, sufrió un accidente automovilístico en el que perdió la vida. La noticia se expandió como reguero de pólvora que sorprendió a todos y enlutó a sus seguidores, que se contaban por miles.

En la madrugada de aquel sábado, luego de una actuación en la capital bonaerense, “El Potro” se dirigía a Buenos Aires por la Autopista Buenos Aires-La Plata en su Ford Explorer Roja con su exesposa Patricia Pacheco, su hijo Ramiro, Fernando Olmedo, el músico Jorge Moreno y el locutor Alberto Pereyra.

Cerca de las 3.30, cuando circulaba a la altura de Berazategui, la SUV de Rodrigo rozó la camioneta del empresario Alfredo Pesquera, perdió el control y se estrelló contra la barrera de contención, volcó y fue expulsado del vehículo, ya que no llevaba puesto el cinturón de seguridad.

Tenía 27 años y murió de una hemorragia cerebral ocasionada por un traumatismo craneoencefálico. A pesar de varias teorías conspirativas e hipótesis de asesinato, durante el juicio que siguió se determinó que el accidente y su muerte fueron causadas por la propia imprudencia de Rodrigo al conducir.

El legado de Rodrigo

A pesar de su muerte prematura, Rodrigo dejó un legado duradero en la música argentina. Su música sigue siendo escuchada y amada por millones de personas, y su influencia en el género cuarteto perdura hasta hoy, así como su impacto en la cultura popular.

Después de su fallecimiento, se lanzaron varios álbumes póstumos con recopilaciones y material inédito de Rodrigo, especialmente con recitales brindados en distintos puntos del país.

En 2001 ganó (póstumamente) el Premio Carlos Gardel como Mejor artista masculino tropical/bailantero y “Soy cordobés” fue elegida Canción del año en la misma premiación.

También un año después de su fallecimiento se estrenó ‘Rodrigo, la película’, dirigida por Juan Pablo Laplace, con Agustina Cherri, Guillermo Pfening, Sabrina Carballo y Lucas Crespi en los roles principales.

Y 2018 tuvo otra biopic del músico, la película ‘El Potro, lo mejor del amor’ (que puede verse en Netflix), escrita y dirigida por Lorena Muñoz, con Rodrigo Romero, Florencia Peña, Fernán Mirás, Malena Sánchez y Jimena Barón en los papeles protagónicos.