El actor Rafael Ferro sorprendió a los internautas con una revelación. Tras meses de no poder trabajar de su profesión, confesó que debió trabajar de chofer de Uber para llegar a fin de mes y tener un sustento económico.
“Tenés mucho tiempo libre y no sabés cómo llenarlo. Llevaba a mis hijos a la plaza, pero la plata no alcanzaba», contó en el programa Picnic Extraterrestre.
Para mantenerse, se anotó en Uber y comenzó a manejar por Buenos Aires, un oficio totalmente distinto al de la actuación pero que le permitió reconectar con la rutina y su vida cotidiana.
Si bien la cuestión económica es importante, Ferro destacó que le servía como un alivio terapéutico: «Era domingo a la noche, llovía, y yo salía a manejar. Para mí era como un ansiolítico».
La experiencia le enseñó a lidiar con la ansiedad que genera la falta de proyectos, algo que muchos actores enfrentan en un mercado como el argentino, donde los contratos pueden ser temporales y la continuidad es incierta.
El cambio en la historia de Ferro llegó casi por casualidad. Mientras realizaba un viaje desde Retiro hacia Aeroparque, recibió la llamada que confirmaba su participación en Quebranto.
«Estaba por dejar al pasajero y me dicen: ‘che, te quieren a vos’. Tuve esa suerte», relató el actor en la entrevista con Fabián Casas para Picnic Extraterrestre.
La serie, grabada en México, lo ubica como el padre de Miradan, el personaje de Tini Stoessel, y representa un salto profesional y económico: «Pasé de chofer a ganar muy bien, porque cuando te pagan, te pagan bien afuera».
Más allá del dinero, Ferro destaca la enseñanza personal donde uno debe aprender a manejar la incertidumbre, valorar la rutina y reconocer que incluso los momentos más humildes pueden preparar el terreno para oportunidades grandes.
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