En una reciente entrevista, un grupo de médicos vinculados al radicalismo, y principalmente alineados con la figura del ex intendente Gustavo Notararigo, afirmaron que hay una escasez de medicamentos, sábanas y otros insumos en el hospital municipal de Pigüé, así como en las salas de salud de las localidades del distrito. Esta denuncia generó preocupación entre los habitantes, quienes comenzaron a dudar de la situación del sistema de salud local.
Sin embargo, tras una investigación realizada por Ciudad Noticias, se pudo obtener información de diversas fuentes, tanto del hospital de Pigüé como de los centros de salud de las diferentes localidades. En una conversación con profesionales y personal médico, se aseguró que las acusaciones de desabastecimiento eran infundadas. Varios trabajadores del hospital señalaron que estos comentarios formaban parte de una campaña contra la gestión del actual intendente, Matías Nebót. Según lo indicado por algunos de los empleados del centro de salud, hubo casos en los que ciudadanos acudieron a los centros de salud buscando medicación, solo para ser informados que no había disponibilidad en ese momento. No obstante, destacaron que este tipo de situaciones se deben más a inconvenientes con proveedores y no a una falta generalizada de insumos.
Las autoridades municipales, ante las versiones provenientes de sectores del radicalismo, consultaron con las áreas respectivas sobre la veracidad de estas acusaciones. Las respuestas oficiales fueron claras: no existe faltante de medicamentos en el hospital, y lo único que estuvo ausente temporalmente fueron bolsas rojas para residuos patológicos, las cuales fueron rápidamente adquiridas. A su vez, destacaron que los medicamentos siempre estuvieron disponibles, aunque se reconoció que la cantidad de estos no es excesiva.
Una de las teorías que se maneja dentro del oficialismo es que las denuncias son parte de una estrategia orquestada por médicos cercanos a Notararigo. La razón detrás de esta campaña, según algunos políticos, podría estar relacionada con la reciente reducción de la carga horaria de trabajo en los hospitales, un cambio que algunos médicos, como el ex secretario de Salud Guillermo Tizón, no habrían aceptado. En este contexto, se apunta que este sector de profesionales estaría tomando medidas para evitar cumplir con las guardias médicas completas, lo que podría poner en riesgo la cobertura de atención a los pacientes.
Aunque aún persisten algunas dudas dentro del ámbito político y social, lo cierto es que, según las múltiples consultas realizadas por Ciudad Noticias, los insumos médicos están garantizados y no hay una crisis de salud en el distrito. Sin embargo, el daño causado por las versiones que apuntan a la falta de medicamentos ha logrado generar un clima de incertidumbre y psicosis en la comunidad. Este escenario pone de relieve la importancia de que las autoridades locales ofrezcan respuestas claras y precisas para calmar las preocupaciones de la población y evitar que la desinformación afecte la confianza en el sistema de salud pública.
¿Nadie ha roto el hielo todavía?
Tu opinión es importante para nosotros. Sé la primera persona en dejar un comentario.
Empezar conversación ahora