(Por Ciudad Noticias): La vicepresidenta de la Nación expresó su dolor por el cierre de la histórica fábrica de Tornquist, que afecta a 160 trabajadores, y dejó una definición sobre el futuro productivo del país. Su mensaje contrasta con la demora de algunos sectores de La Libertad Avanza en pronunciarse públicamente ante la gravedad de la situación.
El cierre definitivo de Papelera del Sur continúa generando repercusiones políticas y sociales que trascienden los límites de Tornquist. En las últimas horas, la vicepresidenta de la Nación, Victoria Villarruel, expresó una postura clara en defensa de las empresas, las pymes y las fuentes laborales.
La funcionaria respondió a un mensaje de un exconcejal del PRO del distrito de Saavedra, quien le había planteado la situación que atraviesan los trabajadores de la histórica industria papelera.
Villarruel manifestó:
“Acabo de enterarme del cierre de la papelera en Tornquist. Siento dolor cada vez que se cierra una empresa. El progreso no implica la desaparición de las pymes y el trabajo. ¿Qué Argentina podemos pensar sin trabajo en todo el territorio?”
Las palabras de la vicepresidenta adquieren especial relevancia en medio de un escenario de profunda incertidumbre para las 160 familias afectadas y para toda una comunidad que durante décadas tuvo en Papelera del Sur una de sus principales referencias industriales.
Su reflexión introduce, además, un planteo político de fondo: el progreso económico no debería implicar la desaparición de empresas ni la pérdida de fuentes de trabajo.
El posicionamiento también pone en evidencia las diferencias de reacción dentro del propio espacio libertario. Mientras Villarruel expresó su preocupación y defendió explícitamente la importancia de preservar el entramado productivo nacional, otros sectores de La Libertad Avanza demoraron sus pronunciamientos públicos.
La Libertad Avanza de Tornquist difundió finalmente un comunicado de solidaridad con los trabajadores y sus familias, aunque sin profundizar en las razones económicas del cierre ni en las posibles medidas para preservar la actividad industrial.
La diferencia no es menor. Frente a una situación de semejante gravedad, la discusión política excede las expresiones de acompañamiento y alcanza una cuestión central: qué lugar ocupan la industria nacional, las pequeñas y medianas empresas y el empleo en el modelo de desarrollo que se pretende para la Argentina.
En ese contexto, el mensaje de Victoria Villarruel deja una definición que cobra especial significado para Tornquist y para toda la región: no puede hablarse de progreso si ese proceso deja atrás a las empresas y a los trabajadores que sostienen la economía de sus comunidades.
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