El abogado defensor de Carlos Alberto Villarreal, de 80 años, José Ignacio Furch, sostuvo que la situación procesal de su representado debe ser analizada a partir de las circunstancias concretas del caso y reclamó que la investigación deje de estar encuadrada como tentativa de homicidio, al considerar que las pruebas reunidas hasta el momento no permiten acreditar una intención homicida.

En diálogo con La Mirada Informativa, Furch confirmó que la defensa avanzó con un pedido de excarcelación extraordinaria o una medida alternativa al encierro, luego de que fuera rechazada la excarcelación ordinaria. Según explicó, la audiencia correspondiente se desarrollaría durante la jornada y la expectativa de la defensa estaba puesta en obtener una resolución durante esta semana.
La defensa sostiene que se trató de lesiones leves
Uno de los puntos centrales planteados por el abogado fue la necesidad de modificar la calificación legal del hecho. Furch explicó que la defensa considera que no está acreditada la voluntad de matar y que, de acuerdo con las pericias médicas, la lesión sufrida por el agrimensor Mario Malaret fue considerada leve.
“No se puede juzgar una intención basándose en el clamor social, sino en las pericias balísticas y médicas”, sostuvo el letrado.
En ese sentido, señaló que Malaret recibió atención médica y posteriormente fue dado de alta, sin riesgo de vida, sin secuelas incapacitantes ni pérdida de sus posibilidades laborales. Por ello, la defensa entiende que el hecho debería ser encuadrado como lesiones leves, además del eventual delito relacionado con la tenencia del arma de fuego.
Furch cuestionó así que se atribuya a Villarreal una intención homicida sin que, a su criterio, existan elementos suficientes que permitan demostrarla.
La edad y el estado de salud, ejes del pedido de excarcelación
Otro de los argumentos centrales de la defensa está relacionado con las condiciones personales de Villarreal. El abogado remarcó que se trata de una persona de 80 años, con problemas de salud y afecciones respiratorias, además de la necesidad de realizar estudios vinculados con su estado de salud mental.
Según relató, Villarreal tampoco tendría un recuerdo claro de las circunstancias que rodearon el episodio y presentaría dificultades para reconstruir con precisión lo ocurrido en materia de tiempo y espacio.
“Estamos hablando de una persona mayor, pero además de una persona mayor que podría tener algunas particularidades en materia de integridad de su salud mental”, explicó Furch, al justificar el pedido de una medida alternativa al encierro.
El defensor indicó que ya se realizaron evaluaciones médicas y que deberán efectuarse nuevos estudios antes de que se adopte una decisión respecto de la situación procesal.
Furch aclaró que Villarreal todavía no tiene prisión preventiva
El abogado también realizó una serie de precisiones respecto de la situación procesal de su defendido. Explicó que Villarreal se encuentra detenido, pero todavía no tiene dictada la prisión preventiva.
La defensa, además, logró suspender el traslado que había sido solicitado hacia la Unidad Penitenciaria N° 4 de Villa Floresta, en Bahía Blanca, argumentando las particulares condiciones de edad y salud del imputado.
Furch remarcó que la prisión preventiva debe estar vinculada a la existencia de riesgo de fuga o de entorpecimiento de la investigación, y cuestionó que en algunos casos se confunda esa evaluación con la expectativa de pena del delito investigado.
En ese marco, planteó como alternativas posibles el cumplimiento de medidas de seguridad, restricciones de acercamiento respecto de la víctima, prisión domiciliaria o incluso atención en un establecimiento de salud, según lo que determine la Justicia.
“La ley no funciona de manera directa por superar los 70 años”
El abogado también hizo una aclaración respecto de una interpretación que, según señaló, circuló en redes sociales y medios locales sobre la situación de las personas mayores.
Furch explicó que tener más de 70 años no implica automáticamente quedar exceptuado de una eventual detención o del cumplimiento de una pena en un establecimiento carcelario, aunque la legislación contempla determinadas particularidades que deben ser analizadas en cada caso.
Por eso, sostuvo que el planteo de la defensa no se basa exclusivamente en la edad de Villarreal, sino en el conjunto de circunstancias: su edad, su estado físico, las posibles afecciones de salud mental, las características de la lesión provocada a Malaret y la ausencia, según la defensa, de elementos que permitan acreditar un riesgo procesal concreto.
La defensa espera ahora que la Justicia se pronuncie sobre las medidas alternativas al encierro y sobre la situación procesal de Villarreal, mientras continúa la investigación por el episodio ocurrido en el domicilio del agrimensor Mario Malaret.
FUENTE: RADIO CORONEL SUÁREZ
¿Nadie ha roto el hielo todavía?
Tu opinión es importante para nosotros. Sé la primera persona en dejar un comentario.
Empezar conversación ahora