(Por Ciudad Noticas):La concejal Andrea Guardese protagonizó una de las intervenciones más firmes durante la sesión especial del Concejo Deliberante del Partido de Saavedra en la que se evaluó la gravedad de los hechos investigados contra el intendente Matías Nebot. Con un discurso centrado en la responsabilidad institucional, la edil defendió el trabajo de la comisión investigadora, rechazó que el procedimiento constituyera una persecución por una problemática de salud y planteó un interrogante que, según sostuvo, continúa sin respuesta: cómo accedía el jefe comunal a sustancias ilegales mientras ejercía una función pública.

Guardese comenzó su exposición remarcando que el Concejo Deliberante no había impulsado la investigación para juzgar las debilidades personales del intendente ni para condenarlo por haber atravesado un problema de adicciones. Por el contrario, expresó su deseo de que Nebot pueda recuperarse plenamente y continuar con el tratamiento médico que eventualmente necesite.
Sin embargo, estableció una diferencia central entre la situación personal del jefe comunal y las responsabilidades que asumió al acceder a la máxima autoridad del Departamento Ejecutivo municipal.
La concejal sostuvo que reconocer una adicción no constituye por sí mismo una causa de suspensión y que tampoco corresponde presumir automáticamente que una persona con consumos problemáticos esté incapacitada para ejercer una función pública. No obstante, advirtió que esas consideraciones no pueden impedir que se investigue lo sucedido durante el período en el que el intendente reconoció haber consumido sustancias.
Para Guardese, la discusión no debía centrarse en si una persona que atravesó una adicción puede ocupar un cargo político, sino en determinar cómo desempeñó sus responsabilidades mientras atravesaba esa situación.
En ese sentido, explicó que la investigación no podía limitarse a encontrar decretos irregulares, resoluciones mal confeccionadas o expedientes administrativos defectuosos. Según su planteo, la responsabilidad de un intendente también comprende su capacidad para conducir la administración, cumplir sus obligaciones, tomar decisiones y garantizar el funcionamiento de las instituciones bajo su conducción.
La edil defendió la tarea desarrollada por la comisión investigadora y recordó que durante el procedimiento se escucharon declaraciones de exfuncionarios, integrantes de la administración municipal, testigos con posiciones favorables y críticas, además del propio intendente, quien tuvo oportunidad de presentar su defensa y ofrecer pruebas.
También se refirió a los cuestionamientos sobre la valoración de los testimonios. Señaló que la investigación no debía resolverse contando cuántas personas declararon a favor o en contra de Nebot, sino analizando la credibilidad, consistencia y relación de cada declaración con los demás elementos incorporados al expediente.
“Controlar no es destituir. Investigar no es condenar. Y preguntar no es perseguir”, expresó Guardese, en una de las definiciones más contundentes de su intervención.
La concejal sostuvo que confundir esas funciones implica desconocer una de las atribuciones esenciales del Concejo Deliberante: controlar la actuación del Departamento Ejecutivo y exigir explicaciones sobre el ejercicio de las responsabilidades públicas.
En esa línea, remarcó que el reconocimiento personal de una problemática de salud puede representar un acto de valentía, pero no impide analizar las eventuales consecuencias institucionales de lo ocurrido durante ese período.
Guardese insistió en que el intendente conserva los mismos derechos que cualquier ciudadano, aunque su función le impone obligaciones específicas. Recordó que administra recursos públicos, conduce funcionarios, adopta decisiones, dirige políticas y representa institucionalmente al distrito.
Por ese motivo, sostuvo que la evaluación debía realizarse al margen de simpatías personales, diferencias políticas, especulaciones electorales, presiones externas o discusiones en redes sociales. Según explicó, la responsabilidad de los concejales consistía en examinar los hechos con serenidad y adoptar una posición fundada en los elementos reunidos durante la investigación.
Uno de los momentos más significativos de su discurso se produjo cuando planteó una pregunta relacionada directamente con el origen de las sustancias que el intendente reconoció haber consumido.
“Durante el período que fue funcionario público y al mismo tiempo tuvo un consumo problemático, ¿de dónde sacaba la droga?”, interrogó la edil ante el recinto.
Guardese sostuvo que se trata de una cuestión que todavía no recibió una respuesta y que merece ser esclarecida, tanto por los integrantes del Concejo Deliberante como por la ciudadanía.
En ese tramo de su exposición, expresó su preocupación por la presencia y circulación de drogas en el distrito y rechazó que el debate institucional pudiera interpretarse como una aceptación o normalización del consumo de sustancias ilegales.
La concejal también hizo hincapié en el precedente que dejará el procedimiento. Señaló que los actuales integrantes del Concejo serán reemplazados con el paso del tiempo, pero que la respuesta institucional adoptada frente a una situación de semejante trascendencia permanecerá como antecedente.
En ese contexto, sintetizó su posición con una definición: “Humanidad sin impunidad, control sin persecución, responsabilidad sin estigmatización”.
Guardese explicó que ese equilibrio debía permitir proteger a las personas que atraviesan enfermedades o consumos problemáticos sin desconocer las obligaciones legales y políticas de quienes ejercen funciones públicas.
Hacia el cierre de su intervención, insistió en que los concejales no estaban reunidos para proteger a un gobierno, provocar su caída, salvar personalmente a un intendente o condenarlo desde una perspectiva humana. Según sostuvo, la finalidad del procedimiento era preservar el funcionamiento de las instituciones del distrito.
La edil manifestó finalmente su acompañamiento a la consideración de gravedad de los hechos investigados, al entender que las circunstancias examinadas exigían una respuesta institucional.
Con un discurso que combinó el respeto por la situación personal de Matías Nebot con un severo cuestionamiento a sus responsabilidades como funcionario, Andrea Guardese dejó planteado uno de los interrogantes más sensibles de la jornada: el origen de las sustancias que el intendente reconoció haber consumido mientras ejercía su mandato. Una pregunta que, según remarcó, continúa pendiente y que considera fundamental esclarecer para determinar el alcance de las responsabilidades institucionales del jefe comunal.
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