(Por Ciudad Noticias): El intendente de Saavedra se presentó ante el Concejo Deliberante acompañado por sus abogados luego del cierre de la Comisión Investigadora. Mientras el cuerpo mantuvo reserva durante todo el proceso, el jefe comunal y su entorno salieron a disputar el relato público y a instalar una lectura de persecución personal.

La Comisión Investigadora del Concejo Deliberante de Saavedra ya terminó su trabajo. Después de cumplir con la etapa de recopilación de información, testimonios y elementos vinculados al caso del intendente Matías Nebot, el cuerpo cerró su período de actuación bajo un marcado hermetismo. No hubo exposición pública de declaraciones, no hubo filtraciones oficiales y tampoco una utilización mediática del expediente por parte de quienes integraron la comisión.
Ahora la escena cambió de protagonista.
El intendente Matías Nebot se presentó ante el Concejo Deliberante acompañado por sus abogados, Leonardo Gómez Talamoni y Bárbara Sager, para ejercer su derecho de defensa luego de finalizada la actuación de la Comisión Investigadora. A partir de esta instancia comenzó a correr el plazo de 10 días hábiles para que el jefe comunal presente sus argumentos, antes de que el cuerpo deliberativo avance hacia una sesión especial en la que deberá definir los pasos a seguir sobre el futuro institucional de la intendencia, según el procedimiento previsto por la Ley Orgánica de las Municipalidades de la provincia de Buenos Aires.
Pero mientras el trámite institucional avanza por un camino formal, afuera del Concejo comenzó otra batalla: la disputa por imponer el relato político del caso.
Desde el entorno de Nebot comenzó a instalarse una interpretación que busca correr el eje de la discusión. La estrategia apunta a presentar la investigación como una persecución personal y a sostener que el objetivo de sectores opositores sería removerlo por su historia privada, especialmente después de que el propio intendente hiciera pública su situación vinculada al consumo de cocaína y su proceso de recuperación.
Esa narrativa fue trasladada a medios de La Plata y de la región, donde comenzó a circular la idea de que el intendente sería perseguido por una cuestión personal. En ese marco, algunos comunicadores utilizaron expresiones ofensivas como “drogón” y “puto” para referirse al conflicto, términos que forman parte de esa disputa mediática y política, pero que no representan una definición institucional del Concejo Deliberante ni de la Comisión Investigadora.
El punto central del debate, sin embargo, es otro.
La discusión no comenzó porque alguien haya revelado un aspecto privado desconocido de Matías Nebot. Fue el propio intendente quien decidió hacerlo público cuando, durante una actividad sobre consumos problemáticos realizada en Pigüé, contó que llevaba 308 días sin consumir cocaína y habló de su proceso de recuperación.
Aquella declaración tuvo repercusión nacional y abrió una discusión que excedió la cuestión personal. Porque quien realizó esa confesión no era solamente un vecino contando una experiencia privada: era el intendente de Saavedra hablando sobre una etapa de su vida que, según su propio relato, coincidió con parte de su gestión al frente del municipio.
Nebot asumió la intendencia el 10 de diciembre de 2023. Al hacer pública su situación, afirmó que llevaba 308 días sin consumir y relató que había atravesado un período de consumo de aproximadamente dos años.
Los números permiten establecer una línea temporal. Los 308 días ubican el inicio de su recuperación aproximadamente en septiembre de 2025. Si se toma el período de dos años mencionado por el propio intendente, esa etapa habría comenzado alrededor de septiembre de 2023.
La cuenta deja un dato político: desde el 10 de diciembre de 2023, cuando asumió el cargo, hasta septiembre de 2025 transcurrieron aproximadamente 651 días de gestión municipal que coincidirían temporalmente con el período que el propio Nebot describió al hablar de su consumo.
Eso no significa afirmar que una situación personal haya determinado automáticamente sus decisiones de gobierno. La coincidencia temporal no demuestra por sí sola una relación directa. Pero sí explica por qué el debate pasó de una cuestión privada a una discusión institucional.
Porque durante ese mismo período ocurrieron decisiones de gestión que generaron cuestionamientos. Una de ellas fue la reducción salarial aplicada durante varios meses a empleados municipales, una medida que generó malestar dentro del distrito y que quedó vinculada al contexto económico que atravesaba la administración local.
Según las declaraciones públicas del propio intendente y las publicaciones periodísticas que recogieron su testimonio, esa etapa coincidió con uno de los momentos más complejos que él describió en su vida personal.
La pregunta institucional no es si una persona puede recuperarse. Tampoco corresponde transformar una problemática personal en un juicio moral. La discusión es otra: si las circunstancias reconocidas públicamente por un funcionario tuvieron algún impacto en el ejercicio del cargo y en las decisiones tomadas mientras estaba al frente del municipio.
A esa cronología se sumó además otro elemento que generó interrogantes en el ámbito político local: según versiones que circularon en el distrito, en diciembre del año pasado Nebot habría comunicado a personas cercanas que tomaría una licencia para iniciar una etapa de recuperación. Esa referencia temporal abrió preguntas respecto de cómo encajaba con la declaración posterior de los 308 días sin consumo.
Hasta ahora, esos interrogantes no surgieron de la Comisión Investigadora. El cuerpo mantuvo reserva sobre sus actuaciones y dejó que el procedimiento avanzara por la vía institucional. Las versiones que circularon públicamente fueron impulsadas principalmente por las declaraciones del propio Nebot, sus abogados y sectores vinculados a su defensa.
Ahí aparece la diferencia entre los dos escenarios que hoy rodean el caso.
Por un lado, un proceso institucional que ya atravesó la etapa de investigación y que ahora ingresa en la fase de defensa y resolución política del Concejo Deliberante.
Por otro, una batalla comunicacional donde el intendente busca instalar que el conflicto se trata de una persecución por su vida privada y no de una discusión sobre su desempeño como funcionario público.
La Comisión ya terminó su tarea. Ahora el reloj corre para Matías Nebot: diez días hábiles para su defensa y luego una sesión especial donde estará en juego el futuro político de la intendencia.
La pelea por el relato ya empezó. Pero la decisión final quedará en manos del procedimiento institucional y del voto de los concejales.
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