(Por Ciudad Noticias): El sistema de salud municipal del distrito de Saavedra vuelve a estar en el centro de la discusión. Esta vez no por un reclamo salarial, sino por una advertencia mucho más sensible: la situación de las prestaciones que recibe la comunidad.
La secretaria adjunta del Sindicato de Trabajadores Municipales en una nota que brindó a Canal 4 de Pigüé, Yanina Cerdeira, fue contundente al referirse al presente del sistema sanitario y aseguró que el problema más grave que atraviesa hoy el distrito está relacionado con el funcionamiento del área de salud.
Según expresó, el Hospital de Pigüé estaría dejando de prestar distintos servicios debido a roturas y problemas que afectan la capacidad operativa del establecimiento. La dirigente gremial señaló además que el propio personal de salud manifiesta preocupación por las condiciones en las que se está trabajando y por las dificultades para cumplir con todos los turnos y prestaciones que históricamente brindaba el hospital.
Uno de los puntos más delicados mencionados fue el servicio de emergencias. Cerdeira indicó que durante un fin de semana la línea telefónica de urgencias 107 habría quedado fuera de funcionamiento, generando preocupación por aquellas personas que necesitaron asistencia y no pudieron acceder al servicio por esa vía. También remarcó que la comunicación mediante redes sociales no alcanza a toda la población, especialmente a los adultos mayores que pueden no tener acceso o conocimiento de esas herramientas.
Pero la preocupación no termina allí.
Otro de los servicios señalados es el área de diagnóstico por imágenes. Según explicó la representante sindical, el servicio de rayos estaría funcionando de manera parcial, aproximadamente al cincuenta por ciento, utilizando un equipo prestado desde Saavedra debido a inconvenientes con el equipamiento habitual.
A esto se suma una situación especialmente sensible: la suspensión del servicio de mamografías. La advertencia toma mayor relevancia por la cercanía del mes de octubre, fecha en la que se desarrolla la campaña nacional de prevención y concientización sobre el cáncer de mama.
Desde el gremio plantearon preocupación porque se trata de una prestación fundamental para las mujeres del distrito y porque la interrupción del servicio afecta una herramienta clave de prevención y detección temprana.
La discusión vuelve entonces a poner sobre la mesa una pregunta que atraviesa al sistema sanitario local: ¿cuánto tiempo puede sostenerse un esquema de salud dependiendo de equipos prestados, servicios afectados por roturas y prestaciones que dejan de estar disponibles?
Desde el Sindicato de Trabajadores Municipales plantean que el problema no es solamente coyuntural, sino que requiere planificación y decisiones presupuestarias. En la entrevista también cuestionaron que históricamente los presupuestos municipales no contemplarían adecuadamente las necesidades de personal y funcionamiento, generando dificultades posteriores en la prestación de servicios.
La salud pública municipal no puede medirse solamente por anuncios o balances administrativos. Se mide cuando un vecino necesita una ambulancia, cuando una persona requiere un estudio, cuando una mujer necesita realizarse un control preventivo o cuando una familia busca atención en una urgencia.
Hoy el reclamo pone la mirada sobre el Hospital de Pigüé y sobre la necesidad de respuestas concretas. Porque detrás de cada equipo roto, cada turno suspendido o cada servicio que no funciona, no hay solamente un problema administrativo: hay vecinos que esperan una atención que debería estar garantizada.
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