(Por Ciudad Noticias): Un inconveniente con las bombas afectó la calidad del suministro en Dufaur, donde una escuela debió suspender actividades. En Pigüé, un corte prolongado volvió a abrir cuestionamientos sobre la planificación y los controles del agua potable.

La situación del agua potable volvió a generar preocupación en el distrito luego de una serie de episodios registrados en Dufaur y Pigüé, donde vecinos y autoridades comenzaron a reclamar explicaciones sobre el funcionamiento del servicio, los controles de calidad y la capacidad del sistema para responder ante nuevas dificultades.
El episodio que encendió las alarmas ocurrió en Dufaur, donde un problema relacionado con el funcionamiento de las bombas habría provocado alteraciones en el suministro y la presencia de agua con turbiedad. Ante esta situación, desde la localidad se dispuso la entrega de bidones para consumo personal a vecinos afectados y, como consecuencia del inconveniente, se suspendió un turno de clases en una institución educativa por la problemática vinculada al agua.
El caso abrió una discusión sobre una cuestión central: qué controles se realizan sobre el agua que consumen diariamente los habitantes de la localidad y si la información disponible permite conocer con precisión el estado del servicio.
Pero la preocupación no quedó limitada a Dufaur. En Pigüé, durante las últimas semanas también se registró un corte prolongado de agua que volvió a poner en debate la planificación del sistema de abastecimiento. Desde sectores del Concejo Deliberante señalaron que se trata de una situación que ya había ocurrido anteriormente y reclamaron conocer qué medidas preventivas existen para evitar que vuelva a repetirse.
Uno de los principales cuestionamientos apunta al funcionamiento del sistema cuando se producen cortes de energía y al impacto que esto puede generar sobre las bombas de distribución. Además, se plantearon dudas respecto a la capacidad de respuesta del servicio frente a los meses de mayor consumo.
La discusión también alcanzó a los controles sanitarios. Desde el ámbito legislativo local se solicitó información sobre los análisis realizados al agua potable y se reclamó que los resultados sean comunicados de manera periódica a los vecinos. En el caso de Dufaur, se mencionó la necesidad de repetir estudios luego de resultados que, según lo expresado en el Concejo, requerían una nueva verificación.
A la preocupación por la calidad del agua se suma otro interrogante: la disponibilidad del recurso durante el verano. En Pigüé, fueron mencionados sectores donde actualmente se registraría menor presión en la red, especialmente barrios ubicados en zonas más elevadas, lo que genera dudas sobre cómo responderá el sistema cuando aumente la demanda.
Mientras desde sectores opositores reclaman respuestas sobre controles, obras y planificación, desde el oficialismo sostienen que la prestación de los servicios públicos requiere seguimiento técnico permanente y que se trabaja sobre las necesidades de infraestructura.
Por ahora, el agua quedó instalada como uno de los principales temas de preocupación en el distrito. Dos localidades, Dufaur y Pigüé, atraviesan situaciones diferentes pero con un mismo punto en común: la necesidad de respuestas claras sobre un servicio esencial.
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