(Por Ciudad Noticias): Las maniobras contra la gestión municipal en el vecino distrito de Puán siguen un libreto previsible donde los entredichos personales, los contratos caídos y la mentira sistemática se combinan para intentar desestabilizar. Lo que comenzó como un pase de factura por negocios frustrados mutó rápidamente hacia una nueva estrategia de zozobra económica, dejando al descubierto cómo operan ciertos sectores cuando los intereses personales chocan con la realidad institucional.

Todo se originó con la viralización interesada de un audio de carácter privado vinculado al Puan Foot-Ball Club. Detrás de la supuesta denuncia institucional se esconde una realidad mucho más terrenal: el malestar del comunicador Mario Goy, quien quedó marginado y no fue tenido en cuenta para realizar la locución de un evento o proyecto. Ese negocio personal frustrado desató una furia que rápidamente se canalizó a través de la difusión sesgada de audios. La respuesta oficial no tardó en llegar cuando el secretario de Gobierno, Muriel Harispe, expuso públicamente la maniobra y cuestionó al comunicador por utilizar material privado para hacer política partidaria y operar contra el Ejecutivo que encabeza Diego Reyes, planteando incluso los límites legales de dichas acciones.
Agotado el impacto de aquel enojo por la locución caída, la maquinaria opositora no tardó en cambiar de eje hacia un blanco mucho más sensible: el bolsillo de los trabajadores municipales. En las últimas horas, sectores del arco opositor local, en sintonía con la narrativa impulsada desde la propia presidencia del Honorable Concejo Deliberante a cargo de Sergio Horacio Albornoz (La Libertad Avanza), salieron a agitar fantasmas financieros asegurando que la comuna no tendría capacidad para afrontar los compromisos salariales de fin de año.
Frente a este combo de despecho mediático y operaciones financieras truchas, Ciudad Noticias consultó a fuentes inobjetables del riñón administrativo del distrito vecino para conocer los números reales. Según pudo saber este medio, el Ejecutivo municipal cuenta con la liquidez absoluta y los fondos presupuestados no solo para pagar en tiempo y forma el próximo aguinaldo, sino también para garantizar la totalidad de los salarios mensuales correspondientes a todo lo que resta de este 2026. Mientras algunos micrófonos responden a broncas personales por contratos perdidos y otros repiten libretos opositores desde el deliberativo, la realidad de Puán se sostiene con cuentas ordenadas y números concretos que desarman cualquier intento de manipulación.
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