(Por Ciudad Noticias): El concejal Raúl Zentner justificó la negativa de La Libertad Avanza a acompañar el reclamo de los trabajadores de Aero Pigüé. Aseguró que el Estado creció de forma desmesurada y argumentó que no son consultados sobre las decisiones que se toman en la Casa Rosada.
El debate por los recortes en la estación meteorológica local sumó un nuevo capítulo cuando tomó la palabra el concejal Raúl Zentner, encargado de fijar la postura del bloque de La Libertad Avanza. Tras las duras críticas recibidas por parte de la oposición, el edil intentó hacer equilibrio: ratificó su alineamiento con la macropolítica del Gobierno nacional, pero buscó despegarse de la autoría material de las cesantías territoriales.
«Nosotros no defendemos el cierre, este bloque no defiende los despidos». Con esa premisa, Zentner buscó bajarle el tono a la controversia, aclarando además que, como coordinador de la alianza en el distrito, no le consta que la estación de Pigüé vaya a ser clausurada definitivamente. Sin embargo, dejó en claro los motivos de fondo por los cuales decidieron no acompañar el proyecto en defensa del personal afectado: «Tenemos una línea política que creemos que al Estado hay que achicarlo, hay que reorganizarlo, hay que modernizarlo».
Para justificar esta postura, el dirigente apuntó contra la herencia en la administración pública. Según su visión, con el paso de los distintos gobiernos el Servicio Meteorológico Nacional perdió el perfil netamente de investigación con el que fue creado en la época de Sarmiento, para llenarse de personas ajenas a la especialidad. «El Estado ha sido inundado de otras personas que no saben de tecnología, que no tienen criterios climatológicos», sentenció.
En ese sentido, lamentó la situación de los trabajadores locales que perdieron su empleo, pero lo enmarcó como un daño colateral de una depuración estructural. «Hay mucha gente técnica y buena gente que, como dice el dicho, pecan justos por pecadores» , graficó, argumentando que la cantidad de empleados estatales actuales es lisa y llanamente insostenible frente a los niveles de recaudación que maneja el país.
La tecnología como factor y el malestar local
Durante su intervención, Zentner también relativizó la dependencia exclusiva del factor humano en la toma de datos primarios, marcando una clara diferencia con los discursos previos. Destacó que los tiempos cambiaron y que hoy, al abrir cualquier aplicación, existen sistemas satelitales en tiempo real y registradores automáticos que funcionan las 24 horas. «Hoy el Estado ha crecido en forma abismal y quizás para esa actividad se necesita menos gente», deslizó.
Por otro lado, el concejal evidenció la incomodidad de ponerle el cuerpo a medidas antipáticas en el territorio, a 600 kilómetros de la Capital Federal. En reiteradas oportunidades remarcó que los funcionarios nacionales no levantan el teléfono para consultarle sobre las directivas a aplicar. «Yo no decido a quién despedir o este bloque no decide a quién despedir y a quién no», se defendió.
El momento de mayor voltaje político de su alocución se dio cuando le respondió directamente a la concejal Verónica Piangatelli, quien minutos antes había cuestionado con dureza sus estadísticas. «Primero, pedirle a la concejal que no me trate de mentiroso porque no soy mentiroso», exigió Zentner en el recinto. Lejos de retractarse, reafirmó su postura de que, a nivel general en el organismo, los perfiles altamente calificados representan una minoría.
¿Nadie ha roto el hielo todavía?
Tu opinión es importante para nosotros. Sé la primera persona en dejar un comentario.
Empezar conversación ahora