(Por Ciudad Noticias): El abandono en Pigüé llegó al límite en la zona de las calles Santa Cruz y San Cayetano. Microbasurales que datan de principios de enero, pozos que cumplen un año sin respuesta y una excusa oficial que indigna: «Para su barrio las piedras son muy caras».

La redacción de Ciudad Noticias se ha convertido en el receptor del hartazgo vecinal ante una gestión de Matías Nebot que parece haber dividido el distrito entre ciudadanos de primera y de segunda. Las imágenes y testimonios que llegan desde la intersección de Santa Cruz y San Cayetano exponen una realidad de desidia que el Ejecutivo municipal ya no puede ocultar.

Basura de «aniversario» y una pala que mira para otro lado
La desprolijidad es total. En dicha esquina, una montaña de basura, ramas y desperdicios permanece inamovible desde el 5 de enero. Lo más insólito ocurrió este lunes: según el relato de los propios frentistas, la pala municipal pasó por el lugar, pero los operarios «miraron para otro lado» y siguieron de largo, dejando la mugre intacta.
Esta inacción oficial ha generado un efecto «zona liberada»: ahora, particulares en camionetas utilizan el sector como un basural clandestino, obligando a las familias a convivir con focos de infección y basura acumulada en sus propias narices.

Calles detonadas: «Tuvimos que tapar los pozos nosotros»
La transitabilidad en la calle San Cayetano es inexistente. El abandono de las áreas bajo la órbita de Nebot es tal, que los propios vecinos, cansados de esperar, tuvieron que comprar y colocar piedras de su bolsillo para poder circular.
El pozo que cumplió un año: En una esquina del sector, un enorme bache cumplió un año de vida este pasado mes de enero. Doce meses de reclamos y pedidos de relleno que cayeron en el olvido municipal.
Discriminación en la obra pública: Ante el pedido de los vecinos para que se coloquen piedras similares a las del barrio del Alto del Aeroclub, la respuesta desde el municipio fue una bofetada: «No se puede porque son muy caras».
«¿Acaso en el Alto del Aeroclub hay vecinos con coronita? Todos pagamos los mismos impuestos, pero parece que para algunos barrios hay presupuesto y para nosotros solo hay excusas», disparó con bronca un vecino a este medio.
Falta de control y convivencia al límite
A la falta de infraestructura se le suma la ausencia total de control urbano. Los vecinos denuncian que, ante el estado desastroso de las arterias, algunos propietarios estacionan sobre veredas ajenas o transitan sin cuidado sobre los arreglos precarios que los propios frentistas costearon, generando un clima de tensión que el municipio, por omisión, fomenta.
La gestión de Matías Nebot enfrenta hoy el reclamo de una comunidad que se siente estafada. Los vecinos de Santa Cruz y San Cayetano están hartos de ser los «olvidados», mientras ven cómo los recursos y las máquinas desaparecen de sus barrios bajo excusas de presupuesto que no se aplican para todos por igual.
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